Seguridad de tránsito
Durante su estancia en un país extranjero, los ciudadanos estadounidenses pueden encontrarse con condiciones en las vías bastante diferentes de las que tienen en los Estados Unidos. La información que aparece a continuación sobre Cuba se ofrece sólo como referencia general y pudiera no ser del todo exacta en una localidad o circunstancia en particular. Seguridad del transporte público: Buena La conducción de los vehículos se realiza por la parte derecha de la vía; los límites de velocidad normalmente aparecen señalizados y son respetados generalmente. En los dos últimos años el número y la variedad de los vehículos de motor ha aumentado significativamente en las vías nacionales. El alto volumen de tráfico está acompañado con un marcado aumento en la tasa de accidentes y las estadísticas sugieren que los accidentes relacionados con los vehículos de motor aparecen en estos momentos como los primeros en la causa de muerte por accidente en Cuba. La disponibilidad de los taxis se concentra en las áreas comerciales y turísticas; los taxis con servicio de despachador son generalmente confiables. Sin embargo, los turistas no deben aceptar la oferta de servicio que provenga de los taxistas sin licencia ya que pudieran ser usados por ladrones para robar a los pasajeros. Los autobuses designados para el transporte turístico tanto entre ciudades como dentro de las ciudades generalmente cumplen con las normas internacionales de limpieza y seguridad. Los autobuses públicos utilizados por los cubanos, conocidos como "guaguas", están abarrotados, no son confiables pero sí ideales para robar las carteras. Estos autobuses públicos usualmente no ofrecen pasaje a visitantes extranjeros. Las principales autopistas del este-oeste de la isla están en buenas condiciones pero no tienen iluminación. La conducción de vehículos fuera de las zonas urbanas durante la noche debe ser evitada a toda costa. Las vías rurales secundarias son estrechas y algunas están en tan malas condiciones que es imposible el tráfico en ellas. Dada la poca cantidad de automóviles en las vías rurales, los peatones, las bicicletas y los operadores de equipos agrícolas transitan por estas vías sin dar ninguna importancia al posible tráfico de automóviles. El ganado suelto de animales constituye otro peligro en la carretera. Las agencias de automóviles para alquilar ofrecen el servicio de asistencia al borde de la carretera a sus clientes como una condición dentro del contrato de alquiler. Las autoridades cubanas les prohíben a los conductores de autos rentados involucrados en accidentes abandonar el país, aún si han resultado heridos y requieran internamiento médico, hasta que todas las demandas relacionadas con el accidente hayan sido resueltas. Los viajeros no deben permitir que personas no autorizadas conduzcan los autos alquilados. A las personas que alquilan automóviles las agencias les proporcionan números telefónicos para hacer contacto en la ciudad de la Habana o en otros lugares donde ellos pueden ser chequeados; las agencias responden según las necesidades con camiones remolcadores y/o mecánicos. Un servicio similar está disponible para los extranjeros residentes en Cuba que aseguren sus autos con la Compañía Nacional de Seguros.
Condiciones de las vías urbanas/ mantenimiento: Pobre
Condiciones de las vías rurales/ mantenimiento: Pobre
Disponibilidad de asistencia al borde de la carretera: Razonable
No es un requisito que los pasajeros en los automóviles usen los cinturones de seguridad ni que los motociclistas usen cascos, ya que éstos generalmente no se encuentran en el mercado local. Muchos accidentes ocurren al chocar los motoristas con los peatones o ciclistas. Los conductores deben enfrentar la responsabilidad de los accidentes con consecuencias de heridas graves o la muerte de los implicados con sanciones de hasta 10 años de privación de libertad. Las autoridades cubanas prohíben a los conductores de vehículos alquilados implicados en accidentes abandonar el país hasta que todas las demandas relacionadas con el accidente sean resueltas.
A pesar de que las vías principales en la Ciudad de la Habana generalmente tienen buen mantenimiento, las calles secundaras no lo tienen. Muchas calles y avenidas en las ciudades no tienen iluminación lo que hace peligrosa la conducción durante la noche principalmente porque algunos automóviles y la mayoría de las bicicletas no tienen faros ni reflectores. Las señales de las calles son insuficientes y confusas. La mayoría de los vehículos en Cuba son viejos, están en malas condiciones y no tienen los cambios de señales ni otros accesorios normales de seguridad. Los conductores deben tener un cuidado extremo.


